Alejandra Portuguez Morales.26 febrero

“¡Prométanme que lo van a sacar con vida!”, gritaba una mujer a dos policías de la Fuerza Pública, desesperada por ver que su novio se ahogaba.

La situación ocurrió en playa Linda, en Savegre, cerca de playa Matapalo, en Quepos.

Los oficiales Elián Molina Valverde, de 30 años, y Keyner Villalobos Zúñiga, de 25, recibieron la notificación de lo que pasaba y al final le salvaron la vida a Joschua Camacho Vargas, de 24 años y a quien el agua se llevaba hacia adentro.

Elián contó que él, Keyner y otro compañero llamado Ricardo Cruz trabajan para la delegación de Quepos y el sábado en la tarde hacían un patrullaje de rutina en esta zona costera. Cuando pasaban por el cruce de Dominical y Pérez Zeledón les informaron que un hombre se ahogaba en playa Linda.

Ellos estaban a 15 kilómetros de distancia, así que encendieron las sirenas para ir pidiendo vía y llegar lo antes posible. Lamentablemente en el camino se toparon con choferes que no dieron campo y eso los retrasó.

“Cuando logramos llegar a la entrada de playa Linda había un hombre en un carro que nos estaba esperando y nos llevó hasta donde estaba ocurriendo la emergencia”, explicó Elián.

El policía recuerda que no había personal de rescate y los parientes de Joschua estaban desesperados. La novia lloraba en la playa cuando Elián vio las manos del hombre, que desde el agua pedía auxilio.

Fue entonces cuando la novia les gritó a los policías "¡prométanme que lo van a sacar con vida!”.

“Yo le dije que iba a hacer lo posible, me quité el chaleco, el radio de comunicación, el arma de reglamento y mi celular, los puse en la arena y le dije a mi compañero que lo cuidara porque no había tiempo”.

De inmediato Elián se metió al mar.

“Cuando tenía el agua por el pecho perdí visibilidad y aún tengo la imagen en mi mente cuando se acercó una ola y a través de esta vi la imagen del muchacho dentro de la corriente. En ese momento pensé ‘no puede ser, está muerto’, pero levantó la mano y decidí seguir hasta él”, recordó el oficial.

“El muchacho tenía más de treinta minutos de estar luchando por sobrevivir, él es muy afortunado de resistir y de estar con vida”, dijo Elián Molina, policía.
Los policías Elián Molina Valverde, de 30 años y Keyner Villalobos Zúñiga, de 25, se convirtieron en los ángeles de la guarda para Joschua Camacho Vargas, de 24. Foto: Tomada del facebook de Lupe Barrantes
Los policías Elián Molina Valverde, de 30 años y Keyner Villalobos Zúñiga, de 25, se convirtieron en los ángeles de la guarda para Joschua Camacho Vargas, de 24. Foto: Tomada del facebook de Lupe Barrantes
Compañero en las buenas y en las malas

En una parte del agua había un tronco grande y Elián lo agarró para impulsarse y llegar hasta donde estaba Joschua peleando contra la muerte.

“El muchacho me decía ‘¡sáqueme de aquí, no me deje, por favor!’; a como pude lo jalé y le dije que agarrara mi camisa, que no se soltara, luego nos ayudamos con el tronco", detalla Elián..

“Él solo me decía que estaba cansado y que se sentía muy débil”, añadió el policía.

En ese momento Keyner, el otro oficial, decidió ir a darle apoyo a Elián. Explica que antes de entrar al agua debió ver dónde dejaba las pertenencias de su compañero y las propias y fue a guardarlas en la patrulla.

Con eso resuelto se tiró al agua porque él píensa que a un compañero no se le deja morir solo. Keyner llegó hasta donde estaban Elián y Joschua y entonces cada policía se colocó al lado del muchacho y nadaron hasta llevarlo a la arena.

“Cuando uno se enfrenta a situaciones graves no piensa en las consecuencias, ahora recuerdo que cuando llevábamos al muchacho hacia la arena no dejaba de decirnos ‘¡gracias, gracias, gracias!’, dijo Keyner.

Elián asegura que el pago más satisfactorio que han recibido por su acción es ver la alegría de una familia y de un muchacho que podrá seguir compartiendo al lado de los suyos, sobre todo porque su novia tiene 39 semanas de embarazo.

La pareja sabe que tendrán una niña a la que piensan llamar Kailany.

“También soy papá y sé lo importante que es un padre en la vida de un niño, me alegro que él podrá conocer a su hijo, porque nos dijeron que ya la muchacha estaba en las últimas”, dijo Elián.

A los uniformados los han felicitado los compañeros y los lugareños que se enteraron de la hazaña. Foto: Cortesía Elián Molina
A los uniformados los han felicitado los compañeros y los lugareños que se enteraron de la hazaña. Foto: Cortesía Elián Molina

Esta es la primera vez que Elián y Keyner salvan una vida de esta manera y consideran que si les vuelve a pasar algo parecido no lo pensarían para repetir lo que hicieron.

“En la Fuerza Pública tratamos de hacer lo mejor y que las personas queden satisfechas con nuestro actuar. Ahora uno piensa en frío sobre lo peligroso de haberse metido a nadar con las botas de trabajo, pero dichosamente hoy una familia no está sufriendo”, dijo Elián, lleno de satisfacción por haber cumplido una misión de esa manera.

Elián es de Pérez Zeledón y Keyner de San Vito de Coto Brus y ambos aprendieron a nadar desde que estaban pequeños.

Este martes, ya con el susto superado Joschua nos contó que andaban en un paseo familiar, que él se había metido al agua con un primo y que en un momento se confió.

Añadió que batalló como una hora y que agradece a Dios el que los policías llegaron y lo salvaran de lo que parecía una muerte segura.

A manera de consejo dice que antes de un viaje a la playa, además de pensar en la comida y las bebidas, todos deberíamos pensar en llevar salvavidas.

En estos dos primeros meses del año la Cruz Roja registra 14 muertes violentas por accidentes acuáticos, los rescatistas piden no confiarse, lo mejor es preguntar entre los lugareños si hay corrientes de resaca.